
El cónclave del Vaticano ha elegido el Cardenal Jorge Mario Bergoglio como Papa Francisco I
¿Quién es Jorge Mario Bergoglio?
En 1973, habÃa sido nombrado “Provincial” de la Argentina por la CompañÃa de Jesús.Por este cargo, Bergoglio era el jesuita de más alto rango en Argentina durante la dictadura militar encabezada por el general Jorge Videla (1976-1983).
Más tarde se convirtió en obispo y arzobispo de Buenos Aires. El Papa Juan Pablo II lo elevó al rango de cardenal en 2001.
Cuando la Junta Militar entregó el poder en 1983, el presidente debidamente electo Raúl AlfonsÃn creó una Comisión de la Verdad respecto a los delitos vinculados a la “Guerra Sucia”.
La junta militar habÃa sido apoyada secretamente por Washington.
El Secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger tuvo un papel detrás de la escena en el golpe militar de 1976.
El lugarteniente de Kissinger en América Latina, William Rogers, le dijo dos dÃas después del golpe de Estado que “tenemos que esperar una buena cantidad de represión, probablemente una buena cantidad de sangre, en la Argentina en poco tiempo“…. (National Security Archive, 23 de marzo de 2006)
“Operación Cóndor”Irónicamente, un importante juicio comenzó en Buenos Aires el 5 de marzo de 2013, una semana antes de la investidura cardenal Bergoglio como PontÃfice. El juicio en curso en Buenos Aires busca: “considerar la totalidad de los crÃmenes cometidos bajo la Operación Cóndor, una campaña coordinada por varias dictaduras apoyadas por Estados Unidos en América Latina en las décadas de 1970 y 1980 para perseguir, torturar y asesinar a miles de opositores de esos regÃmenes”.Para más detalles, consulte Operation Condor: Trial On Latin American Rendition And Assassination Programde Carlos Osorio y Peter Kornbluh, 10 de marzo de 2013La junta militar encabezada por el general Jorge Videla fue responsable de asesinatos, incluyendo el de un sinnúmero de sacerdotes y monjas que se opusieron al dominio militar tras el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, patrocinado por la CIA, que derrocó al gobierno de Isabel Perón:
“Videla fue uno de los generales culpables de crÃmenes contra los derechos humanos, incluyendo las “desapariciones”, torturas, asesinatos y secuestros. En 1985, Videla fue condenado a cadena perpetua en la prisión militar de Magdalena.”
Wall Street y la agenda económica neoliberal
Una de las citas clave de la junta militar (bajo instrucciones de Wall Street) fue el ministro de EconomÃa, José Alfredo MartÃnez de Hoz,miembro de establishment comercial de la Argentina y gran amigo de David Rockefeller.El conjunto de medidas macro-económicas neoliberales medidas adoptadas por MartÃnez de Hoz eran una “copia” de las impuestas en octubre de 1973 en Chile por la dictadura de Pinochet bajo el asesoramiento de los “Chicago Boys”, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre 1973 y la muerte del presidente Salvador Allende.Los salarios fueron congelados inmediatamente por decreto. El poder adquisitivo real se desplomó más de un 30 por ciento en los 3 meses siguientes al golpe militar del 24 de marzo de 1976. (Estimaciones del autor, Córdoba, Argentina, julio de 1976). La población argentina se empobreció.
Bajo el mando del Ministro de EconomÃa José Alfredo MartÃnez de Hoz, la polÃtica monetaria del Banco Central fue determinada en mayor medida por Wall Street y el FMI. El mercado de divisas fue manipulado. El peso fue sobrevaluado deliberadamente para conducir a una deuda externa impagable. La economÃa nacional se precipitó a la bancarrota.
Wall Street y la jerarquÃa de la Iglesia Católica
Wall Street estaba firmemente detrás de la junta militar que libró la “Guerra Sucia” en su nombre. A su vez, la jerarquÃa de la Iglesia Católica desempeñó un papel central en el mantenimiento de la legitimidad de la Junta Militar.
La Orden de Jesús — que representaba la facción conservadora más influyente dentro de la Iglesia católica, estrechamente relacionada con las elites económicas de la Argentina — estaba firme detrás de la junta militar, en contra de los llamados “izquierdistas” del movimiento peronista.
“Guerra Sucia”: las acusaciones contra el cardenal Jorge Mario Bergoglio
En 2005, la abogada de derechos humanos Myriam Bregman presentó una querella criminal contra el cardenal Jorge Bergoglio, acusándolo de conspirar con la junta militar en 1976 en el secuestro de dos sacerdotes jesuitas.
Bergoglio, quien en ese momento era “Provincial” de la CompañÃa de Jesús, habÃa ordenado a dos sacerdotes jesuitas “izquierdistas”, “terminar su trabajo pastoral” (es decir, que fueran despedidos) producto de las divisiones dentro de la CompañÃa de Jesús respecto al papel de la Iglesia Católica y sus relaciones con la Junta militar.
Condenar la dictadura militar (incluyendo las violaciones de derechos humanos) era un tabú dentro de la Iglesia Católica. Mientras que las altas esferas de la Iglesia apoyaban a la Junta militar, las bases de la Iglesia se opusieron firmemente a la imposición del régimen militar.
En 2010, sobrevivientes de la “guerra sucia”, acusaron al cardenal Jorge Bergoglio de complicidad en el secuestro de dos miembros de la CompañÃa de Jesús, Francisco Jalics y Orlando Yorio, (El Mundo, 8 de noviembre de 2010)
En el curso del juicio iniciado en 2005, “Bergoglio dos veces invocó su derecho en virtud de la legislación argentina de negarse a comparecer en audiencia pública, y cuando finalmente testificó en el año 2010, sus respuestas fueron evasivas”:
“Por lo menos dos casos involucran directamente a Bergoglio. Uno se relaciona con la tortura de dos de sus sacerdotes jesuitas — Orlando Yorio y Francisco Jalics — que fueron secuestrados en 1976 en los barrios pobres donde abogaban por la teologÃa de la liberación. Yorio acusó a Bergoglio de haberlo efectivamente entregado a los escuadrones de la muerte… al negarse a decirle al régimen que apoyaba su labor. Jalics se negó a hablar de ello después de mudarse a reclusión en un monasterio alemán.” (Los Angeles Times, 1 de abril de 2005)
“Videla y otros conspiradores recibieron la bendición del arzobispo de Paraná, Adolfo Tortolo, quien también se desempeñó como vicario de las fuerzas armadas. El mismo dÃa de la toma de posesión, los lÃderes militares tuvieron una larga reunión con los dirigentes de la Conferencia Episcopal. Al salir de esa reunión, el arzobispo Tortolo declaró que si bien “la iglesia tiene su misión especÃfica… hay circunstancias en las que no pueden abstenerse de participar, incluso cuando se trata de problemas relacionados con el orden especÃfico del Estado.” Él instó a los argentinos a “cooperar de manera positiva” con el nuevo gobierno“. (The Humanist.org, enero de 2011, énfasis añadido)
En una entrevista con El Sur, el general Jorge Videla, quien actualmente cumple una pena de cadena perpetua confirmó que:
“Mantuvo a la jerarquÃa católica del paÃs informada sobre la polÃtica de su régimen de “desaparecer” a los opositores polÃticos, y que los lÃderes católicos ofrecieron consejos sobre cómo “manejar” dicha polÃtica.
Jorge Videla dijo que tuvo “muchas conversaciones” con el prelado de Argentina, el cardenal Raúl Francisco Primatesta, sobre la guerra sucia de su régimen contra activistas de izquierda. Dijo también que hubo conversaciones con otros obispos importantes de la Conferencia Episcopal Argentina, asà como con el nuncio papal en el paÃs en ese momento, PÃo Laghi.
“Ellos nos aconsejan sobre la manera de hacer frente a la situación“, dijo Videla” (Tom Henningan, Former Argentinian dictator says he told Catholic Church of disappeared, Irish Times, 24 de julio de 2012, énfasis añadido)
La Iglesia Católica: Chile versus Argentina
Vale la pena señalar que, a raÃz del golpe militar en Chile el 11 de septiembre de 1973, el cardenal de Santiago de Chile, Raúl Silva HenrÃquez, condenó abiertamente la junta militar encabezada por el general Augusto Pinochet. En marcado contraste con Argentina, esta postura de la jerarquÃa católica en Chile fue fundamental para frenar la ola de asesinatos polÃticos y violaciones de derechos humanos dirigidas contra partidarios de Salvador Allende y opositores al régimen militar.Si Jorge Mario Bergoglio hubiese adoptado una postura similar a la del Cardenal Raúl Silva HenrÃquez, miles de vidas se habrÃan salvado.
La “Operación Cóndor” y la Iglesia Católica
La elección del cardenal Bergoglio en el cónclave del Vaticano para servir como Papa Francisco I tendrá repercusiones inmediatas en el presente juicio contra la “Operación Cóndor” en Buenos Aires.
La Iglesia estuvo involucrada en el apoyo a la Junta Militar. Esto es algo que emergerá durante el curso de las actuaciones judiciales. Sin duda, habrá intentos para ocultar el papel de la jerarquÃa católica y del recién nombrado Papa Francisco I, quien se desempeñó como jefe de la orden jesuita en Argentina durante la dictadura militar.
Jorge Mario Bergoglio: ¿”El Papa de Washington en el Vaticano”?
La elección del Papa Francisco I tiene amplias implicaciones geopolÃticas para toda la región de Latinoamérica.
En la década de 1970, Jorge Mario Bergoglio apoyó a una dictadura militar de patrocinio estadounidense.
La jerarquÃa católica en la Argentina apoyó al gobierno militar.
Los intereses de Wall Street se mantuvieron a través de la oficina de José Alfredo MartÃnez de Hoz en el Ministerio de EconomÃa.
La Iglesia Católica en América Latina es polÃticamente influyente. También posee control sobre la opinión pública. Esto es conocido y comprendido por los arquitectos de polÃtica exterior estadounidense.
En América Latina, donde varios gobiernos están ahora desafiando la hegemonÃa de Estados Unidos, uno podrÃa esperar — dada la trayectoria de Bergoglio — que el nuevo PontÃfice Francisco I como lÃder de la Iglesia Católica, jugará de facto, un discreto rol polÃtico “encubierto” a nombre de Washington.
Con Jorge Bergoglio, el Papa Francisco I, en el Vaticano (que sirvió fielmente a los intereses estadounidenses en el apogeo del general Jorge Videla) la jerarquÃa de la Iglesia Católica en América Latina puede volver a ser efectivamente manipulada para socavar a los gobiernos “progresistas” (de izquierda), no sólo en la Argentina (respecto del gobierno de Cristina Kirchner), sino en toda la región, incluyendo Venezuela, Ecuador y Bolivia.
El restablecimiento de un “Papa pro-estadounidense” se produjo una semana después de la muerte del presidente Hugo Chávez.
¿El Papa de Washington y Wall Street en el Vaticano?
El Departamento de Estado norteamericano presiona rutinariamente a los miembros del Consejo de Seguridad con miras a influir en la votación relativa a las resoluciones del Consejo.
Operaciones encubiertas y campañas de propaganda estadounidenses se desarrollan rutinariamente con objeto de influir en las elecciones nacionales en diferentes paÃses alrededor del mundo.
¿El gobierno estadounidense habrá intentado influir en la elección del nuevo pontÃfice? Jorge Mario Bergoglio era el candidato preferido por Washington.
¿Hubo presiones encubiertas ejercidas discretamente por Washington, dentro de la Iglesia Católica, directa o indirectamente, a los 115 cardenales que son miembros del cónclave del Vaticano, para llevar a la elección de un pontÃfice que fielmente sirve a los intereses de la polÃtica exterior estadounidense en América Latina?
Nota del Autor
Desde el comienzo del régimen militar en 1976, fui profesor visitante en el Instituto de PolÃtica Social de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Mi principal objetivo de investigación en ese momento era investigar los efectos sociales de las letales reformas macroeconómicas aprobadas por la Junta Militar.
Impartà clases en la Universidad de Córdoba durante la primera oleada de asesinatos que también apunto a miembros del clero católico de base progresista.
La ciudad norteña industrial de Córdoba era el centro del movimiento de resistencia. Fui testigo de cómo la jerarquÃa católica activa y sistemáticamente apoyó a la junta militar, creando un clima de intimidación y temor en todo el paÃs. El sentimiento general era en ese entonces que los argentinos habÃan sido traicionados por las altas esferas de la Iglesia Católica.
Tres años antes, al momento del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en Chile, que llevó al derrocamiento del gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, era profesor visitante del Instituto de EconomÃa de la Universidad Católica de Chile, en Santiago de Chile.
Inmediatamente después del golpe de Estado en Chile, fui testigo de cómo el cardenal de Santiago, Raúl Silva HenrÃquez, actuando a nombre de la Iglesia Católica, se enfrentó a la dictadura militar.
Michel Chossudovsky es autor galardonado, Profesor de EconomÃa (Emérito) de la Universidad de Ottawa, Director del Centre for Research on Globalization (CRG), y Editor de globalresearch.ca. Es el autor de Globalization of Poverty and The New World Order (2003) y America’s “War on Terrorism” (2005). También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Sus escritos publicados se encuentran en más de veinte idiomas.
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